Juego sensorial que asocia 8 texturas con fotografías reales, incluye antifaces para potenciar la percepción táctil.
Juego sensorial diseñado para desarrollar el sentido del tacto a partir de la diferenciación de hasta 8 texturas diferentes, asociándolas después a fotografías reales. Establece así una relación directa entre lo que se toca y lo que se ve.
Estimula la percepción táctil y visual de forma combinada, refuerza la memoria asociativa y permite graduar la dificultad usando o no los antifaces para aislar el sentido del tacto.
Actividades individuales o en pequeño grupo dentro de programas de estimulación sensorial en residencias y centros de día.